Con valiente relato, hijo de “Pacho” Santos narra cómo salió del clóset y emprende campaña por minorías

En entrevista con Los Informantes, del Canal Caracol, Pedro Santos dijo que a los 14 años les contó a sus padres que es gay y se fue a terminar el bachillerato en España. Es fotógrafo, vive en Nueva York y nunca ha tenido cercanía con su primo Martín Santos, quien en un tuit reveló su sexualidad.

En agosto de 2016, en plena discusión del plebiscito y el proceso de paz –sumado a la polémica por las cartillas sobre orientación sexual del Ministerio de Educación– Martín Santos, hijo del presidente Juan Manuel Santos, emitió un tuit en el que puso al descubierto la sexualidad de su primo Pedro Santos, hijo del exvicepresidente Francisco Santos. La infidencia le generó fuertes críticas en redes sociales, dado que fue interpretada como discriminatoria y violatoria de la intimidad. Hoy, pasados casi seis meses del episodio, Pedro Santos se refiere a lo ocurrido. (Lea: A Martín Santos se le fue la mano con trino sobre debate de orientación sexual)

En una entrevista concedida al programa Los Informantes, del Canal Caracol, Santos –de 22 años, hijo menor del ex vicepresidente– dijo que lo hecho por su primo fue “en un momento de calentura” y aunque se mostró confiado de que su familiar no quería hacerle daño con la infidencia, sí reconoce el desconcierto y la extrañeza que le causó que su nombre, y en especial el hecho de que es gay, quedara al descubierto y se hiciera público ante todo el país.

“Entiendo que era un momento de calentura, un momento en que la rivalidad política pues les ganó a todos y (a Martín) se le vino un nombre a la cabeza y lo dijo. Estoy seguro que él no quería hacerme daño a mí, eso lo tengo clarísimo, yo solo creo que fue un momento de calentura y pasó. Twitter se la cobró y la gente se la cobró”, dijo Pedro Santos sobre el episodio.

 “Para mí era muy difícil entender ¿por qué yo? Si es que yo no soy amigo de Martín, ni colega, no compartimos espacios, ni amistades. En qué momento se le pasa a esta persona mencionarme a mí, que yo ni vivo aquí, ni hablo, ni digo nada. Luego entendí que eso hace parte de tener una familia en la vida pública”, explicó Santos, quien se desempeña como fotógrafo profesional en Nueva York (Estados Unidos).

Sobre la polémica que se armó en Colombia y el nivel que escaló el tema, Pedro Santos –cuyo apellido está inscrito en la política y el periodismo desde hace décadas, lo que le significó una dificultad para salir del clóset– no duda que se trató de un morbo surgido al calor del debate y la confrontación política que ha librado su padre (quien hace parte del opositor Centro Democrático) con el presidente Santos.

“Esto surgió también como un tema de morbo del país de que el hijo de Pacho Santos es gay. Pero yo soy mucho mas que eso, mi sexualidad es algo que hace parte de mi pero yo soy 100 veces más que eso (…) Yo he sido el mayor crítico también de mi papá y lo que he visto es de admirar”, dice.

El hijo del exvicepresidente narró cómo le dijo a sus padres que era gay. Tenía 14 años y era estudiante del colegio Anglo Colombiano de Bogotá.Con su familia acudió a un establecimiento comercial y allí hizo la revelación: “Mi papá en ese entonces estaba en el Gobierno (…) Yo llorando, llorando y llorando porque no era capaz de decirles nada, tenía un nudo en la garganta que no me dejaba hablar y ellos me lo dijeron: ‘¿Tú eres gay verdad? Sí, yo dije sí”.

Luego de eso, Pedro Santos viajó a Barcelona a terminar su bachillerato. Explica que el asumir su sexualidad y descubrirla fue un proceso en el que siempre estuvieron sus padres. “Les tuve que enseñar mucho y ellos a mí”, asegura, sin negar las dificultades que hubo. De acuerdo con Santos, incluso pensó que con su salida del clóset le haría daño a la familia.

“Solo fue un proceso por el que pasan muchas personas, en el que no se entienden, no saben qué hacer con ellas mismas, la adolescencia también, con un papá político, y con una sexualidad que, realmente, no es muy aceptada en Colombia. Tuve la oportunidad de irme y decidí hacerlo, me fui del país. No es fácil asumir algo en lo que uno sabe que le va a hacer daño y uno cree que le va a hacer daño a la familia. Lo que realmente la sociedad enseña es tan equivocado que es que ser diferente lo hace a uno como algo malo, entones uno crece con ese miedo de ser esa persona mala y no encajar en lo que le dice la sociedad. Hoy en día entendí que no encajar está bien”, declara.

Tras concluir el bachillerato, Santos estudió fotografía en Nueva York. Optó por Estados Unidos, donde vive al margen de la política colombiana, de escoltas y de la controversia. Sin embargo, frecuenta Bogotá. De hecho, cuando su primo hizo la revelación, se encontraba en la ciudad de vacaciones. Hasta ese momento, las vidas de ambos eran tan opuestas como contrarias.

“No me he encontrado con Martín, nos encontramos una vez, pero eso ya fue hace mucho”, agrega Santos quien manifestó que tras el episodio su vida cambio. “Me hizo un favor”, indica, pues ahora –con una agenda propia– lucha por los derechos humanos y las minorías.

“Después de que pasó todo esto me han salido mil oportunidades, me dieron un micrófono y dije: ‘Qué hago? O me hago la víctima y hablo eternamente de una historia que pasó por un tuit desafortunado de mi primo, o construyo algo con lo que me están dando y hago algo por mi vida’”,  precisa Santos, que aunque no está pensando por ahora en política, sí ha ido a foros para defender a las minorías y a promover consensos: “Quiero ayudar como pueda, no necesito un cargo público”.

FUENTE: EL ESPECTADOR